Hoy vuelo...
Quizás me allano en la quietud del día...
A veces nostalgia, a veces voces incoherentes, a veces ladridos lejanos o a veces susurros que trae el aire. Todo embriaga, todo pulula alrededor y aún así, a veces, no se por donde ando. Por mas que uno sale a recorrer mares ajenos, por mas que se lucha contra el que hay dentro, a veces sale y quiere sentir...
No me la juego, no vale con patrañas y mentiras, que ya bastantes hay en lo que nos rodea, para no saber afrontarlo todo... Hoy corro por mi mundo sin saber si llego a donde tenía que llegar, o estoy donde quiero estar...
El viento me sopla, la ventana me dice que ahí fuera está mi vida... yo no se si agarrarla o dejar que me golpee de nuevo. Mi vida fue una sonrisa temprana, que embauca sin correr por mis venas, hasta que corre y tan rápidamente, que no puedo ni quiero detenerla.
Si lo intento, me invade el frio y el miedo. Si sigo, se atenúan mis verdades, se acorralan mis sentimientos y mi culpabilidad aumenta desgarrandome por dentro. ¿Hay algo ahí fuera para volar?
Yo tuve lo que quise, y ahora tengo lo que merezco. No se luchar por otra cosa, no se romper este silencio. A veces solo espero, a veces solo duele... Aún así, me desvelo. Porque el sueño no me corrompe, porque la pesadilla me puede. Si hay algo a traves de sus ojos, no puedo, no quiero mirarlo...
Aquí me encuentro, triste y sola...
Voy a tu encuentro, mar, arrullo, cielo inmenso... Voy a tu encuentro porque esa brisa me llama... No puedo, no puedo...
Mi alma suelta ese último intento... la agarro, la miro, y le digo: No me ayudaste en su momento.
Miro la foto, tu y yo, sonriendo. No se que hice, si sé que quise y no puedo...
Agarro esa ventana, me hundo en tu aliento... algo me agarra pero yo, no puedo, no puedo...
Miro atrás, allí te veo. Sentado en tu asiento gimiendo. Borracho como siempre, hiriendome por dentro.
No vuelvo a dejar que me mires de esa forma, no vuelvo a morirme por dentro. No vuelvo a dejar que me toques sin quererme, que me hagas mas heridas, que me muerdas la conciencia y me hagas pequeña, me rompas los dientes, me acorrales de miedo. No vuelvo a dejar que rompas mi vida, mis hijos, mi ser. No vuelvo a compararte con lo que fuiste, eres sucio, eres asco y estas muerto. No volverás a mirarme, ni eso te dejo... Esto, te lo dejo...
Y doy el paso que me hace falta, que gran libertad siento. Vuelo, por tu ventana, muero sin morir por dentro. Esta vez gano yo, aunque de nada me sirva reconocerlo. Muere mi odio conmigo, muere tu odio por dentro. Tu vida y tu conciencia, sera tu gran purgatorio. Hoy no sonries, hoy mueres como aquel gaznapo arapiento, como lo que llevas dentro, asqueroso ser que te consume sin quererlo. Estarás solo, vivo y muerto.
Hoy soy yo, la que te devuelve lo que siento...

(En honor a tantas y tantas mujeres que viven sin vivir, y que mueren a manos de un ser vivo que está muerto por dentro).








